“Hijos, sean obedientes a sus padres”
1.
¿Por qué podemos decir que la obediencia nos protege?
SI
HOY estamos vivos, tal vez sea por haber obedecido, a diferencia de
otros que no obedecieron y por eso han muerto. ¿Qué
hemos obedecido? Las advertencias. Por ejemplo, hay veces que
nuestro cuerpo “maravillosamente hecho” nos advierte del peligro
(Salmo
139:14). Imaginemos que nuestros ojos ven negros nubarrones y
que nuestros oídos escuchan el estallido de los truenos. Luego, el
pelo se nos eriza debido a la carga eléctrica del aire. Quienes han
aprendido lo que estas señales significan saben que se acerca una
peligrosa tormenta y que deben buscar refugio, ya que el granizo o
los rayos pueden quitarles la vida.
2.
¿Por qué necesitan advertencias los hijos, y por qué deben
obedecer a sus padres?
2
Los
jóvenes necesitan que se les advierta de los peligros que los
amenazan, y sus padres tienen el deber de hacerlo. Joven, quizá
recuerdes cuando te decían: “No toques el fuego, que te vas
a quemar”. “No te acerques al río, que te puedes ahogar.”
“Mira a los dos lados antes de cruzar la calle.” Por desgracia,
muchos niños han resultado heridos o hasta han muerto por ser
desobedientes. Obedecer a tus padres “es justo”, es decir,
correcto y apropiado. Pero también es lo más sabio (Proverbios
8:33). Otro texto bíblico dice que ser obediente es “muy
agradable” a nuestro Señor Jesucristo. Y además, Dios te
manda que obedezcas a tus padres (Colosenses
3:20;
1 Corintios 8:6).